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Un viaje al Penedès, el suave paisaje de las viñas

Tierra de viñedos milenarios, que se remontan a tiempos de los romanos e incluso antes, la comarca del Penedès es sinónimo de vino, cuyo color, aroma y sabor impregna el aire y embriaga los sentidos. El cultivo de la viña se halla íntimamente ligado a la historia y cultura de este pueblo tenaz y trabajador, que durante más de dos mil años ha sido capaz de mantener las tradiciones y darse a conocer al mundo entero con su apreciado blanco y rosado y también por su espumoso, el popular cava.

Ya el insigne escritor catalán Josep Pla describía esta región como un «immens faldar de terra coberta de vinyes, d’una suavitat prodigiosa, un dels indrets més nobles del país, gairebé sublimats per la intel·ligència, la tenacitat i el treball dels humans».

enoturisme 2Para conocerla bien, el plan ideal consiste en darte un paseo en bici entre las viñas, respirar el aire impregnado por los efluvios de las viñas, entrar en una bodega, dejarte seducir por el suave aroma de los afamados caldos de la D.O. Penedès y vivir la experiencia de una auténtica cata. Tómate tu tiempo para saborear los mejores platos del lugar en los restaurantes slow food, relajarte en los hoteles rurales con tratamientos de vinoterapia y, sobre todo, para conocerlo todo sobre la cultura del cava y el vino.

Durante tu estancia, recoge la uva durante la vendimia y písala en las barricas, prueba el xató y el gall (gallo), especialidades culinarias por excelencia de la gastronomía penedesenca, formas parte de una pinya con los castellers de Vilafranca, entra en la historia de los castillos medievales, cuando la región se hallaba en tierra de nadie, frontera entre los reinos cristianos y moros… La región del vino y el cava te ofrece todo esto y mucho más.

enoturisme 5Como no podía ser de otra manera, es obligado empezar la ruta entre las viñas que «pintan» el paisaje de un verde intenso y dulce al mismo tiempo. Un relajante paseo en bicicleta a través de las cepas ecológicas de Subirats te hace sentir el suave perfume que destila la uva y te acompaña suavemente hasta las bodegas del lugar, donde te espera una cata única e inolvidable, puesto que se trata de caldos cultivados de manera tradicional y natural.

vins penedesDesde lo alto de una “burricleta”, la bicicleta rural eléctrica, o un caballo puedes contemplar el paisaje desde otra perspectiva y respirar a fondo el aroma que desprende la uva. Avanza sin prisas ni esfuerzo , mecido por la suave brisa procedente del cercano Mediterráneo, abre bien tus pulmones, cierra los ojos y déjate llevar…

Luego, bájate del caballo, aparca la bicicleta y ponte a caminar sin prisas ni rumbo fijo, guiado por el instinto, hasta donde te lleve tu olfato. Si éste no te ha engañado, te encuentras frente a las bodegas Albet i Noya, Torres y Mas Comtal, algunas de las mejores y más auténticas, donde te espera un tast (cata) de un fresco blanco o rosado. Si no tienes suficiente y quieres convertirte en un experto en la materia, los enólogos comparten contigo sus secretos.

Cuando el cuerpo te lo pida, siéntate a la mesa en Cal Saldoni, el primer restaurante slow food de la región. Allí puedes degustar un exquisito bacalao con higos o los siempre suculentos caracoles a la cazuela con butifarra negra, entre otros platos propios de una cocina catalana con toques modernos, elaborados todos ellos con materias primas frescas y autóctonas. Junto al celler Albet i Noya, el restaurante ha impulsado una propuesta consistente en un menú enogastronómico y una cata de los blancos ecológicos de la citada bodega.

cal saldoniPor la tarde, si lo deseas, acércate a Vilafranca, la capital comarcal, y aprende más cosas sobre la cultura enológica en Vinseum, el museo de las culturas del vino de Catalunya. Vive, experimenta y descubre la antiquísima relación con la cultura del vino, que ha marcado la historia, la cultura y las tradiciones de la zona.

Cuando acabas la visita, ya sabes, por ejemplo, que la xarel·lo, macabeo o parellada son algunas de las variedades de uvas autóctonas que dan lugar a los famosos blancos y rosados del Penedès, o que los fócidas, pueblo de la Antigua Grecia, fueron los primeros en cultivar viñas en la región, en el siglo IV antes de nuestra era.

Vinseum exposició 1Al anochecer, descansa tras una intensa jornada enoturística en el biohotel Cal Ruget, el primer alojamiento rural comprometido con el medio ambiente, la sostenibilidad y el cultivo y uso de alimentos biológicos procedentes de su propio huerto.

Cena sin prisas, saborea los ricos platos de temporada cocinados con esmero por el equipo culinario y comparte frente a la chimenea o en el jardín tus aventuras del día con otros huéspedes del hotel. En las exclusivas habitaciones de la masía, decoradas todas ellas en un estilo rural propio y diferente, gozas de un merecido descanso, acompañado por el silencio del campo.

cal rugetAl día siguiente coge fuerzas con un auténtico desayuno rural preparado con cariño por la gente de Cal Ruget. Te espera la ruta de la verema (vendimia), una experiencia inolvidable en la que vas a participar como si fueras uno más. Súbete a una bicicleta y pedalea hasta los viñedos. Una vez allí, recoge las uvas, ayuda a llevarlas hasta la bodega y luego písalas en las barricas, como han hecho antes cientos de generaciones de penedesencs.

Una vez prensadas las uvas, ayuda en otras tareas propias del proceso de vinificación. Seguro que al final de la jornada te sientes cansado pero muy satisfecho y orgulloso, como si lo hubieras hecho toda la vida, y compartes tu experiencia con los otros vendimiadores.

Tras todo esfuerzo viene una merecida recompensa. A la ruta de la verema sigue otra ruta, la del xató. Se trata de un plato tradicional propio, consistente en una ensalada de escarola, bacalao, anchoas, atún y olivas arbequinas, aliñada con una salsa de romesco a base de tomates, ñoras, ajos, almendras y avellanas.

En Vilafranca las preparan deliciosas en Cal Joanet o Cal Ton. La xatonada sabe aún mejor bien regada con un buen blanco o rosado y acompañada de una tortilla de patatas, espinacas, berenjenas o calabacines, como es costumbre en el lugar. Si logras convencer al cocinero, éste te cuenta cuál es el secreto de la receta. Experimenta tú mismo en un taller de xató, no te arrepentirás.

xatonadaComo postre, prueba las catanias, almendra cubierta de chocolate que fue inventada a principios del siglo XX por el pastelero Joan Trens, de Cal Catani. Las puedes encontrar en el forn de Sant Joan, en el centro de la capital, cerca de la plaça de la Vila y de la basílica de Santa Maria. Y si es día de mercado, es decir sábado, aprovecha para llevarte una deliciosa coca de Vilafranca, consistente en una masa hecha a base de harina, huevos, azúcar y mantequilla a la que se le añade comino y matalahúva.

De esta manera ha sido preparada por los vilafranquinos desde el siglo XVIII. Luego date un paseo por las callejuelas del casco antiguo, plenas de historia y cultura. Destacan, además de la iglesia gótica de Santa Maria, del siglo xiv, el palau Reial y el palau del Fraret, ambos de origen medieval.

Al anochecer, acércate hasta el Acbua Spa de Can Bonastre para gozar de un relajante tratamiento de vinoterapia. Rodeado de viñedos milenarios y con vistas a la montaña sagrada de Montserrat, te sentirás transportado al cielo… En el resort del vino, ubicado en una masía del siglo XVI, te esperan más sorpresas.

can bonastreDisfruta de una cena exquisita en el restaurante Tribia, especializado en una cocina tradicional con productos de temporada, platos maridados con los mejores botellas de la bodega propia y aliñados con el aceite de oliva arbequina Na Joana, especialmente elaborado para los comensales. El equipo de Can Bonastre te desea unos dulces sueños de vino y rosas en una de las 12 exclusivas habitaciones del hotel.

Durante este viaje cada día vives una experiencia nueva e irrepetible… En esta ocasión vas a formar parte de una colla castellera. Tienes varias opciones, pero quizás la más auténtica la encuentras en Vilafranca, la plaza castellera por excelencia. Los castellers de Vilafranca, una de las colles (agrupaciones) más veteranas de Catalunya, creada en 1948, y una de las más populares entre los aficionados, te permite participar en un ensayo de castells (castillos), como parte de la pinya.

castellersAunque quizás notes los efectos en forma de molestias en la espalda al día siguiente, seguro que nunca olvidarás este momento. Si tienes suerte y tu viaje coincide con la fiesta mayor, disfrutas de un espectáculo inolvidable: la diada de Sant Fèlix (30 de agosto). Ese día, las cuatro colles más importantes del momento se reúnen en la plaça de la Vila para levantar los castillos más osados, originales y formidables jamás vistos antes.

Tras compartir mesa con los componentes de la colla y dar buena cuenta de una apetitosa carn a la brasa, acompañada de botifarra amb mongetes i all i oli, por la tarde te acercas hasta Sant Sadurní d’Anoia, más conocida como la «capital del cava», y apréndelo todo sobre el espumoso inventado por los catalanes en el Centre d’interpretació del cava.

Una visita guiada a las bodegas Codorníu, Freixenet o Raventós, seguidas de un taller del arte del cava, te convierten casi en un experto en la materia. Si de todos modos no tienes suficiente y aún quieres más, en El Molí de Pontons te deleitan con una sesión de cavaterapia. Todo un lujo.

turisme sant sadurni 4Para conocer e integrarte de verdad en el entorno rural, lo mejor que puedes hacer es acercarte a la tradicional feria del gallo. Originaria de la Edad Media, se celebra en Vilafranca durante la semana anterior a la Navidad.

En el caso de que tu estancia no coincida con las citadas fechas, en la granja rural d’Espitlles te lo explican todo acerca del gallo del Penedès, ave de corral autóctona que se caracteriza por su vistoso plumaje y por su carne. Comparte luego con la gente del lugar un delicioso gall farcit amb cava, como corresponde.

gall penedèsPor la tarde viaja en el tiempo y conoce la historia del lugar con la visita al castillo y la iglesia de Sant Martí Sarroca o al conjunto monumental de Olèrdola, yacimiento arqueológico originario de la Edad del Bronce y primer lugar habitado de la comarca del que aún quedan restos. O, si lo prefieres, relaja la vista y los sentidos con un paseo junto al agua, en el parc del Foix.

Cuando te sientas cansado, en el hotel rural L’Olivera te reciben con los brazos abiertos y te ofrecen lo mejor de ellos. Un baño relajante en el jacuzzi del spa y un masaje neurosedante o un tratamiento de belleza con una cosmética completamente natural preceden a una romántica cena entre los viñedos en el restaurante Can Pau Benet.

olivera 2Disfruta de una auténtica cocina mediterránea elaborada con productos naturales. Antes de acostarte, comparte con tu pareja un masaje de ensueño con aceite de oliva arbequina. Que tengas unos dulces y blancos (o rosados) sueños…, y recuerda con cariño tu estancia en la tierra del vino y el cava.

Textos © Roger Jiménez – Slowing Catalunya

Fotografia © Enoturisme Penedès – Turisme de Subirats – Cal Saldoni – Vinseum – Cal Ruget Biohotel – Can Bonastre Wine Resort – Granja rural d’Espitlles – Castellers de Vilafranca – Turisme de Sant Sadurní – L’Olivera

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