begues cittaslow Sumérgete en una auténtica cittàslow, pasea sin prisas por la Rectoria y el Raval de Sant Martí y deja pasar las horas que marcan los relojes de sol de las centenarias masías, las casas rurales catalanas. Habla con su gente, visita el mercado de artesanía y atrévete con un taller de macramé, pintura o barro. Comparte con los beguetans un Montau de Sadurní o una cerveza artesana, disfruta en silencio las cuevas y els avencs (simas o cuevas verticales), las barraques de vinya, el Pou del Glaç y los árboles monumentales…

Una futura ciudad slow como Begues, administrativamente perteneciente al Baix Llobregat pero más ligada en términos geológicos, geográficos, históricos e incluso culturales al Garraf, es el lugar indicado para empezar tu aventura slow. Aspirante a formar parte de la red Cittàslow, ofrece tanto al visitante como al beguetà el variopinto mercado de oficios artísticos y artesanía de Artesans de Begues, así como un rico y variado patrimonio cultural.

ImageSi tu visita coincide con el primer domingo de mes, acércate hasta el Mercat d’Oficis Artístics i Artesania que tiene lugar en la calle Major y el paseo de l’Església, ante la réplica de la creu de terme (cruz de término) de Can Grau o del coll de Begues ‒la original es del siglo XIV, la más antigua de Catalunya‒. Otras cruces son la Creu del Pedró, que marcaba la entrada a la población por levante, la Creu d’Ardenya, hacia poniente, y la Creu del Joncar. Pasea sin prisas entre los puestos, habla con los artesanos y pídeles que te enseñen a hacer macramé o a practicar con el barro o la pintura. El taller de la Lola es uno de ellos… .

 begues 2Aprende también cómo se elabora cerveza y mosto de manera artesanal en la Fira de la Cervesa Artesana y goza del vino y el cava locales en la Festa del Most i Mostra Gastronòmica. Disfruta a la sombra de los plataneros de una fresca y deliciosa Encantada, inspirada en la cerveza elaborada en el Neolítico y considerada «la cerveza más antigua de Europa». Saborea alguna delicatessen local y luego sigue «de fiesta» con una auténtica experiencia enoturística en Can Sadurní, masía del siglo XVI con bodega y viñedos centenarios que dan los excelentes blancos y espumosos Montau de Sadurní, con denominación de origen Penedès. can sadurníLuego acércate al Celler d’en Sadurní para reponer fuerzas con unas riquísimas fabes a la catalana o un fresquito gazpacho elaborado con tomates y pimientos del huerto propio. También puedes degustar en Cal Paulo unas berenjenas de Torrelles rebozadas con miel de Begues, diversas recetas realizadas con caracoles en Can Cargolet o la cocina casera de El Niu.

Como postre, acércate a las pastelerías Casa Campoy y Marcel, donde encontrarás deliciosos dulces típicos elaborados con productos de proximidad. Saborea alguno de los productos locales como miel y mermelada. Los huertos de Begues dan apetitosos tomates patatas y manzanas, que puedes comprar en diversos comercios. Y si quieres llevarte un recuerdo de Begues, como la Cucafera o una reproducción de la iglesia vella de Sant Cristòfor, acércate a la tienda Agrobegues. Auténticas delicias slow food

Si te apetece caminar, sigue la Ruta de les Fonts (el sendero de pequeño recorrido PR-160) y acércate hasta el impresionante Avenc de Can Sadurní. En éste tuvo lugar hace más de cien años el primer descenso deportivo de la espeleología moderna catalana, protagonizado por Norbert Font i Sagué. A continuación, acércate a la entrada de la Cova de Can Sadurní, la primera «vivienda» habitada de Begues, hace más de 10.000 años, y «conoce» a los primeros beguetans del Paleolítico.

Descubre un poco más la historia del lugar y visita las barraques de vinya o barraques de pedra seca, construcciones de piedra seca que aún se usan como refugio y almacén para guardar las herramientas agrícolas. Relativamente cerca de la masía de Can Sadurní se encuentra el Pi Gros, pino centenario que fue calcinado por un rayo y que se ha convertido en el emblema de Begues.

barraca2Otra buena opción es darte un paseo por la riera de Begues hasta el Pou del Glaç, uno de los de mayor diámetro del país. Estos pozos se usaban antiguamente para guardar el hielo, a la sombra y en una zona húmeda y fresca. Las primeras neveras acabaron con ellos… Si te acercas al Parc del Garraf, en dirección sudoeste, encuentras otro árbol monumental, la Encina de Puigmoltó. Un rincón mágico que te hace soñar despierto…

ImageCorre antes de que te coja la Cucafera en el correfoc de la festa major o date una vuelta por las callejuelas del casco antiguo de Begues. Entra en la iglesia vieja de Sant Cristòfor, a caballo entre los estilos gótico y renacentista, y luego pasea por la Rectoria, el núcleo original de Begues. La plaga de la filoxera de la vid, ya en el siglo XIX, obligó a abandonar los campos adyacentes e impulsó a los habitantes de Begues a moverse hacia la ubicación actual.

recdtoriaMás tarde, puedes darte un paseo por el carrer Major (que coincide con el antiguo camí Ral o camino real que iba de Barcelona a Vilafranca del Penedès) hasta Can Torres, edificio modernista que fue residencia de veraneo de una familia de Barcelona y ahora es la sede del Ayuntamiento. Descubre las callejuelas del Raval de Sant Martí y averigua qué hora es en alguno de los numerosos relojes de sol que, como antaño, siguen marcando el ritmo diario de los habitantes de Begues.

cal geperutLa música suave y relajante también forma parte de la propuesta cultural de la ciudad slow: en las noches de agosto puedes disfrutar de una agradable velada en el Begues Jazz Camp, que tiene lugar en la Casa de Colònies-Granja escola Can Rigol.

Antes de retirarte, acércate hasta el Mur, un privilegiado mirador que ofrece una panorámica única del llano del Baix Llobregat o disfruta de la soledad junto a una encina monumental o un pino centenario. Al anochecer, pronto podrás descansar en uno de los próximos Bed & Begues, proyecto de uno de los grupos de participación ciudadana de Begues Cittàslow. El ideal de los anfitriones beguetans es acoger con cariño a sus visitantes y compartir con ellos sus costumbres y tradiciones, a falta de oferta hotelera en la población, ya que el hotel Petit Canigó o el más reciente L’Hotelet ya no ofrecen el servicio.

Texto: Roger Jiménez/Slowing Catalunya

Imágenes: Begues Cittàslow-Ajuntament de Begues-Fotouropa Travel Photography/Carlos Sánchez Pereyra-Eusebi Sánchez Rivas-Montau de Sadurní

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